Es conocido a lo largo y ancho del mundo de la “garra charrúa”, esa que habla de ganar con trampas, ganar provocando al rival, ganar pegando sin pensar en el espíritu deportivo, ganar buscando la calentura del partido y haciendose la víctima frente al arbitro.

Puede ser por este mismo motivo que “tanto les ardió el culo” a los uruguayos el hecho que Gonzalo Jara, ya muy conocido por los celestes, haya hecho la jugada del “dedo de Dios” a Cavani, con la posterior expulsión de este. Venir ahora, a pedir “oficio” a la Conmebol o sanciones “ejemplificadoras” a Jara, es una estupidez considerando el juego sucio que ha hecho el equipo charrúa en su historia.

No comparto ni me alegra lo que hizo Jara, pero vamos, esto es parte del fútbol (no obviamente un dedo en el culo, eso es antideportivo), pero desconocer que estas cosas pasan en el fútbol, es simplemente no saber del fútbol. Es por eso que nos ha molestado tanto a los Chilenos, el hecho de que los celestes lloren y reclamen tanto por lo hecho con Jara, teniendo ellos una historia de trampas, juego sucio y provocaciones.

Lo que nos puede dejar más conformes a nosotros, después de todo lo anteriormente expuesto, es que Chile ya no es el mismo. Ver a Valdivia pidiendo respeto, a Medel calmando a sus compañeros y al resto alejandose de los problemas, habla de una gran madurez del equipo, de un equipo grande, que se preocupa de jugar y ganar. Puede ser que Jara haya hecho lo que nunca se atrevió a hacer un jugador, que es a jugar con la cabeza y la calentura del partido.

Podemos estar tranquilos, esta generación trae el cambio mental a nuestras futuras generaciones, puede ser que no de la mejor manera, pero veamos a nuestros vecinos y entendamos porqué los argentinos, brasileños y uruguayos han ganado tanto. El que hace trampa, gana.

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