Por @Roidrigo

Minutos antes de que empezara el encuentro entre Colo Colo y Unión Española, todo era fiesta en el Monumental. El campeón, luego de más de un mes, recibía su copa y la exhibía ante su gente. Sin embargo, con el correr del encuentro, empezaron a aflorar los fantasmas de la parte final del torneo pasado.

El apertura 2015-2016 fueron dos torneos en uno para Colo Colo. Los primeros 7 partidos fueron de ensueño. Parecía que nadie los podría derrotar. Eso, hasta que llegó la visita a San Carlos de Apoquindo y se cayó ante una Universidad Católica que le pisaba los talones. Desde ahí, se entró en un trayecto monótono, donde los equipos ya le pillaban la mano al equipo del Coto. Finalmente, gracias a las constantes caídas de los cruzados y a las notables intervenciones de Justo Villar, Colo Colo pudo ser campeón y tenía una oportunidad para tomar un aire nuevo para el Clausura que ya se puso en marcha.

El receso no fue algo simple para los albos. La directiva tenía puesta su atención más en lo que pasaba al interior de la ANFP que en planificar, en  conjunto con el técnico, el semestre. Como siempre, una danza de nombres rondaba en Macul para reforzar al equipo, sin embargo, hasta ahora ha llegado sólo uno: Javier Reina.

Esta pasividad en materia de traer refuerzos al campeón del fútbol chileno (y que además tiene que jugar Copa Libertadores), se traduce en que el equipo sea totalmente predecible. La idea de juego es la misma que el torneo pasado, están los mismos jugadores y los equipos le van tomando la mano. Eso pasó ayer en el Monumental. Fernando Vergara supo leer muy bien el partido y por más de un pasaje del encuentro, hizo ver muy mal a un Colo Colo que debe ser protagonista en el ámbito local e internacional.

Mención aparte para la tozudez de Sierra. Insiste en poner a jugadores en posiciones que no les son naturales. Vilches jugando apretado por la punta derecha no es desequilibrante porque su mejor fútbol lo exhibe en el centro del área y eso quedó totalmente demostrado en los dos partidos de pretemporada que jugó ante Trasandino y Universitario de Perú. Reina cuando entró, no lo hizo en su posición; se fue a la derecha dejando en el mediocampo a Martín Rodríguez. Esto significó que el 10 colombiano no pudiera sentirse cómodo en el campo y no pudiera ser protagonista.

Si las cosas no cambian en Colo Colo, si Sierra y Blanco y Negro no se ponen las pilas con los refuerzos, si se sigue echando la culpa al calor por todo, el cuadro albo estará condenado a vivir un torneo idéntico al pasado, donde las individualidades como Villar, Barroso, Valdés y Paredes salvaron partidos y fueron encargados de bajar la estrella 31 pero muy apretadamente.

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